Sé cómo uno siente cuando el amor se va. ¡Qué vacío tan inmenso queda dentro de nuestro pecho! intentas respirar, coger aire con todas tus fuerzas, pero sientes que no es suficiente, que ese aire no llega a tus venas, no alivia el corazón...
Andas por la vida sin rumbo, ¿cómo te ha podido suceder eso a ti? ¿tan malo he sido? no entiendo que pasó si todo lo di, si me dejé la piel en cada instante...
Sé también, que se está perdido y con tanto dolor... la televisión de la vida la ves en gris y todo deja de tener sentido en ese instante que se dijo adiós...
El pesimismo inunda tu cabeza, y lo que es peor aún, se instala en tu alma.
Que se termine el mundo aquí y ahora, porque entonces todo tendría mucho más sentido, ¿¿de qué vale todo lo que haces si no hay amor??
La rosa que te regaló se ha marchitado y con ella esas palabras que sonaban tan reales, que sabían a sueños...
Pero también sé cómo uno siente cuando el dolor se marcha, cuando luchas con todas tus fuerzas para ver la luz entre tanta tiniebla, en cómo cambias de canal para ver la vida a todo color, en cómo el amor llega de nuevo sin apenas darte cuenta...
Todo cuesta, todo duele y si apostamos en el amor, significa sufrir... pero cuando has llegado a la cima de la montaña, te das cuenta de todo el esfuerzo que has hecho para escalar los obstáculos... las vistas son todavía más bonitas si caben desde allí arriba, y te das cuenta, de que ya no cambiarías nada de lo ocurrido... y yo sólo digo... ¿por qué igual que miramos al cielo cuando estamos escalando y vemos todo lo que nos falta por llegar, por qué no miramos hacia abajo y sonreimos pensando en todo lo que hemos hecho de camino?
No hay comentarios:
Publicar un comentario